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Sistemas de Seguridad para Lone Workers

Independientemente del trabajo que se realice, consideramos como trabajos en situación de aislamiento aquellos que se realizan en soledad, sin otras personas que desarrollen su labor en el mismo lugar. Por lo general, las personas que realizan estos trabajos no tienen contacto visual con otras personas y, a menudo, no pueden oír ni ser oídos sin el uso de equipos de comunicación (teléfono, interfono, etc.). Es el caso de determinados servicios de vigilantes de seguridad, personal de mantenimiento, técnicos de instalaciones, personal en cámaras frigoríficas, conductores, etc.

Según datos del Ministerio de Sanidad, entre un 60 % y un 75 % de las muertes por accidente se podrían evitar si se hubiera atendido a los heridos durante la primera hora: la hora de oro

De lo anterior se desprende la necesidad de identificar aquellos puestos de trabajo que pueden estar encuadrados en esta situación de aislamiento para valorar los riesgos y desarrollar planes de actuación para poder proporcionar una rápida asistencia ante un accidente o pérdida de salud del trabajador. Es importante conocer los tiempos máximos para auxiliar al accidentado recomendados por el INSHT (NTP 344).




Además de desarrollar los procedimientos necesarios para la atención inmediata según la gravedad potencial de los previsibles riesgos y dotar de medios de comunicación a los trabajadores, se debe considerar la incorporación de medios técnicos de alarma, para aquellas situaciones en las que la persona que trabaja sola se vea imposibilitada de pedir ayuda, por carecer de movilidad y/o iniciativa, es necesario establecer otros medios de aviso, como son, por ejemplo, los dispositivos de pérdida de verticalidad o de pérdida de movimiento.




Active Track se trata de un dispositivo de alarma que incorpora teléfono móvil, GPS y botón de pánico, así como un acelerómetro que nos permite programar alarmas por inactividad, caída brusca o cambio de posición (vertical-horizontal) respecto a la definida en su configuración, todo ello con tiempos de pre-alarma y alarma programables para cada situación en función de los tipos de trabajo a proteger. Todos los eventos generados por estos dispositivos, se reciben en una plataforma de recepción y gestión de alarmas instalada en el Centro de Control, para su tratamiento de acuerdo a los procedimientos desarrollados por el Departamento de Seguridad.